Hay libros que no te ayudan. Te incomodan. Y precisamente por eso te cambian. Si has buscado alguna vez libros que te cambien la vida, ya sabes lo que suele aparecer: hábitos, rutinas, mentalidad, productividad. Y no está mal. Pero llega un punto en el que eso se queda corto.
Hay una tentación bastante extendida —y cómoda— de pensar que hemos perdido la capacidad de concentrarnos. Que antes leíamos durante horas, pensábamos con claridad,
Leyendo sobre Estonia, Letonia y Lituania, sobre el colapso de la Unión Soviética, vuelvo siempre a la figura de Mijaíl Gorbachov. De todos los líderes de la Guerra Fría, fue el que más